El Riverside Tower Hotel en Nueva York ofrece a sus huéspedes conexión Wi-Fi gratuita y habitaciones con vistas al río Hudson, situado a tan solo 805 metros del Museo Americano de Historia Natural. Este hotel para no fumadores facilita el acceso a Central Park y Zabar’s, ambos a poca distancia a pie.
Las habitaciones del Riverside Tower Hotel disponen de baños privados equipados con bañeras que cuentan con barras de apoyo y secadores de pelo. Cada estancia incluye una zona de estar independiente con cocina equipada con horno, tostadora, frigorífico y lavabo a baja altura. El mobiliario comprende un sofá junto a enchufes eléctricos cerca de la cama. Los huéspedes pueden disfrutar desde su terraza de vistas a la ciudad o al patio interior.
El hotel ofrece reservas para habitaciones familiares, calefacción en todas las instalaciones y medidas de accesibilidad como barras de apoyo junto a los inodoros y lavabos más bajos en los baños. La seguridad está garantizada mediante extintores contra incendios en las instalaciones, detectores de humo en zonas comunes, cámaras de vigilancia que controlan los espacios públicos y se aceptan pagos sin efectivo para mayor comodidad.
Entre las comodidades disponibles se encuentran un gimnasio para actividades físicas y servicios de conserjería proporcionados por la recepción abierta las 24 horas, que ayuda a planificar excursiones por Nueva York. Además, se facilitan mapas gratuitos del metro y autobús para descubrir atracciones locales como el Lincoln Centre for the Performing Arts.
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Habitaciones: 112Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Riverside Tower Hotel
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La ubicación resultó inmejorable, muy cerca de los puntos turísticos más emblemáticos y a pocos minutos del metro. Las habitaciones eran pequeñas pero limpias y cómodas, con vistas espectaculares al río desde los pisos superiores. El personal se mostró siempre amable, atento y dispuesto a ayudar durante toda la estancia. Entre las instalaciones destacaban los ascensores y una zona común agradable donde se ofrecía té y café gratis. El barrio conservaba ese encanto clásico con casas de piedra tradicionales, parques cercanos y una gran variedad de restaurantes a lo largo de Amsterdam Avenue.




