El Evelyn NoMad es un hotel boutique situado en Midtown Manhattan, al norte de Madison Square Park, en el barrio de NoMad. Ofrece habitaciones con inspiración residencial y estilo Art Nouveau, además de conexión WiFi gratuita.
Cada habitación dispone de televisión por cable con pantalla plana, algunas cuentan con suelos de madera y una pequeña zona de lectura. Los huéspedes tienen acceso a baños privados equipados con secador de pelo, champú, acondicionador y productos exclusivos para el baño. Las estancias incluyen calefacción regulable, caja fuerte en la zona del dormitorio y sofá cama en el área de estar, también hay opciones hipoalergénicas disponibles. Se ofrecen habitaciones para no fumadores y cunas para bebés.
El hotel cuenta con ascensor para mayor comodidad y accesibilidad en las zonas comunes. Además, dispone de un gimnasio equipado para hacer ejercicio. Entre los servicios adicionales se encuentran minibar en la sala de estar, plancha dentro de las habitaciones, áreas con escritorios tanto para trabajo como ocio, teléfonos y radios a disposición del huésped, asimismo se realizan anuncios sonoros que facilitan la orientación dentro del hotel. La seguridad está garantizada mediante extintores distribuidos por todo el edificio.
Los visitantes pueden beneficiarse del servicio de concierge así como del almacenamiento gratuito de equipaje en recepción, donde se aceptan pagos sin efectivo. El Evelyn NoMad organiza paseos guiados semanales todos los sábados para descubrir lugares emblemáticos cercanos como el Flatiron Building a solo cinco minutos caminando o el Empire State Building ubicado a diez minutos andando. La estación 28 Street del metro queda a cuatro minutos desde la entrada principal del hotel.
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Habitaciones: 160Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre The Evelyn NoMad
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El hotel, situado en una ubicación privilegiada, contó con un personal amable y atento durante toda la estancia. Las habitaciones estaban impecables, eran cómodas y tenían una decoración elegante con un toque art déco muy distintivo. En el mismo edificio había un bar y restaurante agradables que ofrecían opciones rápidas para el desayuno. Aunque algunas habitaciones resultaron algo pequeñas, cumplían con las expectativas habituales de alojamiento en Nueva York. Además, se proporcionó agua embotellada de cortesía, lo que fue un detalle muy apreciado.